La fical General de EE.UU

Washington. – La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció este miércoles la restauración de la pena de muerte a nivel federal, poniendo fin a la moratoria sobre ejecuciones impuesta durante la administración de Joe Biden. La medida se aplicará especialmente en casos de delitos graves cometidos por inmigrantes indocumentados, siguiendo una orden ejecutiva del presidente Donald Trump.

El memorando publicado por Bondi revoca la orden de suspensión que había sido emitida en julio de 2021 por el entonces fiscal general Merrick Garland, quien pausó las ejecuciones federales debido al incremento de casos y preocupaciones sobre su aplicación. Ahora, el Departamento de Justicia deberá reanudar las ejecuciones previamente dictadas por los tribunales y solicitar la pena de muerte en delitos considerados de máxima gravedad.
El documento establece que el asesinato de un agente de la ley o un delito capital cometido por un extranjero en situación irregular serán motivos suficientes para solicitar la pena de muerte, siempre que no existan circunstancias atenuantes significativas.

Además, la medida reactiva una directriz de 2018 emitida por el exfiscal general Jeff Sessions, la cual permite la aplicación de la pena capital en casos relacionados con drogas, siempre que las circunstancias lo justifiquen.
La decisión ha generado debate en el ámbito político y judicial, ya que las ejecuciones federales fueron suspendidas durante 17 años hasta que la administración de Trump las reactivó en su primer mandato. Con este nuevo decreto, el gobierno busca endurecer su postura en materia de justicia y control migratorio.

Se espera que en los próximos días haya reacciones tanto de grupos defensores de derechos humanos como de organizaciones políticas, dado el impacto que esta medida podría tener en el sistema judicial y en la política migratoria del país.