Acusaciones judiciales en EE. UU. pesan sobre Maduro Guerra

En Caracas, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del exmandatario venezolano, difundió un mensaje de audio en el que aseguró que él y su familia permanecen “firmes y duros”. La grabación comenzó a circular el domingo en redes sociales y fue atribuida directamente al diputado oficialista conocido como “Nicolasito”. El tono del mensaje fue desafiante y orientado a reforzar la moral de sus seguidores.

La declaración se produjo pocas horas después de las movilizaciones del chavismo tras la detención de Nicolás Maduro y su traslado a una prisión federal de alta seguridad en Brooklyn, Nueva York. Se trata de la primera intervención pública de Maduro Guerra desde la operación militar de Estados Unidos que desmanteló el núcleo de poder del oficialismo. El contexto elevó el impacto político del mensaje.
En el audio, Maduro Guerra afirmó encontrarse “bien” y “tranquilo”, e instó a mantenerse en las calles junto al pueblo. Señaló que el movimiento no mostrará debilidad y que continuará levantando “las banderas de la dignidad”. El mensaje fue validado por su equipo de comunicaciones y compartido por la periodista Madelein García, corresponsal de Telesur.

Uno de los pasajes más destacados incluyó un juramento de resistencia personal y familiar. Maduro Guerra aseguró que el grupo saldrá adelante pese a la situación actual, mencionando de forma directa a su padre y a Cilia Flores. El contenido fue interpretado como una señal de cohesión interna en medio de la crisis política.

En otra parte del mensaje, lanzó una frase que avivó rumores sobre fracturas internas en el chavismo. “La historia dirá quiénes fueron los traidores”, expresó, sin mencionar nombres ni cargos específicos. Sus palabras se producen tras versiones que apuntan a la existencia de un informante dentro del círculo cercano al exmandatario.
Más allá del discurso político, Maduro Guerra enfrenta cargos en una corte federal de Nueva York. Según la acusación estadounidense, entre 2014 y 2015 habría coordinado envíos de cocaína desde Venezuela hacia Miami y Nueva York. Los señalamientos incluyen el uso de aeronaves vinculadas a PDVSA, la petrolera estatal.

Los documentos judiciales indican que los vuelos habrían partido desde la isla de Margarita en aviones Falcon 900, presuntamente cargados con paquetes sellados. En uno de los testimonios citados, se asegura que el hijo del expresidente afirmaba que la aeronave podía volar incluso a Estados Unidos. En 2019, ya había sido sancionado por el Departamento del Tesoro por presunto enriquecimiento ilícito.

Actualmente, su nombre figura en el mismo expediente que motivó la captura de Nicolás Maduro y el traslado del caso al sistema judicial neoyorquino. La detención del exmandatario y de Cilia Flores generó una oleada de reacciones internas. Las movilizaciones comenzaron el sábado y se intensificaron el domingo en varias ciudades.

Las marchas se desarrollaron bajo consignas de respaldo al legado bolivariano y rechazo a la intervención extranjera. En ese contexto, Delcy Rodríguez fue designada presidenta interina con respaldo del Tribunal Supremo y del alto mando militar. Desde entonces, ha encabezado reuniones para sostener la estructura de poder.
Según lo informado, el chavismo se reagrupa en torno a un discurso de resistencia y lealtad interna. Los llamados a la vigilancia y a la cohesión marcan la línea política del momento. El país enfrenta un escenario inédito, con el exjefe de Estado detenido, su hijo acusado en el mismo caso y una dirigencia bajo presión institucional.