Traslado bajo custodia militar

Puerto Rico fue escenario de un hecho inusual cuando Nicolás Maduro descendió de una aeronave militar en la base Ramey, en Aguadilla. Vestía ropa deportiva gris, estaba esposado y con los ojos vendados. La escena ocurrió durante una parada médica no programada que marcó un momento sin precedentes en el Caribe.

El aterrizaje se produjo en la madrugada del sábado 3 de enero, cuando el avión que lo trasladaba hacia Estados Unidos realizó una escala de emergencia. La maniobra respondió a presuntos quebrantos de salud durante el vuelo. El episodio fue captado en imágenes que rápidamente circularon a nivel internacional.

La escala tuvo lugar en el aeropuerto Rafael Hernández, un punto estratégico del oeste puertorriqueño. Allí, Maduro fue escoltado por presuntos agentes de la DEA bajo estrictas medidas de seguridad. El perímetro fue controlado de forma inmediata por fuerzas federales.

Según confirmación de la Administración Federal de Aviación (FAA), el recinto fue cerrado temporalmente. El espacio aéreo de la zona quedó restringido como parte del protocolo. Este tipo de dispositivo se activa cuando una figura de alto perfil pisa suelo estadounidense, aunque sea de manera transitoria.

De acuerdo con información difundida por Telemundo 47, una fuente del entorno gubernamental estadounidense indicó que se trató de “una parada muy corta”. La causa habría sido una complicación física durante el trayecto. El destino final del traslado continuaba siendo Nueva York.

Tras la escala en Puerto Rico, el desplazamiento siguió por mar hacia aguas internacionales. Allí se realizaría el cambio a una embarcación militar para completar el proceso de entrega. El objetivo era presentarlo ante autoridades judiciales del Distrito Sur.

La detención de Maduro fue resultado de un operativo relámpago del Ejército de Estados Unidos. La acción incluyó movimientos simultáneos contra múltiples objetivos militares en Venezuela. El despliegue se ejecutó durante la madrugada.

En la misma operación fue detenida Cilia Flores, esposa de Maduro. Según lo informado, ella formaba parte activa de la estructura política oficialista. Ambos quedaron bajo custodia militar tras la ejecución del operativo.

Las autoridades judiciales del Distrito Sur de Nueva York los solicitan bajo acusaciones formales. Entre ellas se mencionan conspiración narcoterrorista, tráfico de sustancias ilícitas y corrupción financiera internacional. Estos cargos ya habían sido previamente anunciados por instancias judiciales.

Las imágenes difundidas muestran a Maduro visiblemente deteriorado, con la cabeza gacha y esposado. Fue vigilado de cerca por agentes armados durante todo el procedimiento. Su estado físico generó reacciones en distintos sectores internacionales.

Hasta el momento, no se han emitido declaraciones oficiales por parte del gobierno venezolano. Tampoco se han divulgado detalles médicos adicionales sobre su condición. La información disponible se limita a lo confirmado por fuentes estadounidenses.

La detención ya fue formalizada y el traslado a Nueva York continúa bajo estricta custodia militar. El operativo en Puerto Rico, el cierre del espacio aéreo y la vigilancia reforzada reflejan un alto nivel de planificación. No se han revelado pormenores logísticos adicionales al público.

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