Aeropuertos operan con fuertes restricciones

Nueva York, Estados Unidos
Una intensa nevada paralizó operaciones aéreas este domingo en Nueva York. El fenómeno dejó a viajeros atrapados entre suspensiones y demoras de hasta seis horas. El impacto se sintió desde las primeras horas del día. Las condiciones climáticas obligaron a limitar el movimiento en terminales clave.

El efecto fue en cadena en la región. Aeropuertos operaron con restricciones, mientras autoridades recomendaron evitar desplazamientos. La ciudad activó recursos de emergencia para mitigar el impacto. El escenario coincidió con un fin de semana de alta demanda.

Según cifras citadas por New York Post, el Aeropuerto LaGuardia estuvo entre los más afectados. Se aplicó una suspensión temporal de operaciones en tierra. Ese freno elevó las demoras a casi seis horas al mediodía. Miles de pasajeros intentaban volar pese al clima.

El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK) también quedó bajo restricciones desde la mañana. Los despegues se limitaron a vuelos autorizados. El ingreso de nuevas aeronaves quedó condicionado a mejoras meteorológicas. Las demoras superaron tres horas, según el reporte.

El Aeropuerto Internacional de Newark presentó un cuadro más complejo. Los retrasos superaron cuatro horas durante la jornada. En Filadelfia, el impacto fue menor. Allí, las demoras rondaron poco más de una hora, de acuerdo con el mismo desglose.

La alerta no se limitó a la aviación. Las autoridades recomendaron evitar viajes por tierra ante la acumulación de nieve. La Oficina de Manejo de Emergencias de NYC (NYCEM) emitió una alerta meteorológica. El aviso cubrió los cinco distritos de la ciudad.

El temporal comenzó alrededor de las 22:00 del sábado. Se extendió hasta las primeras horas del domingo. El reporte indicó acumulaciones de 5 a 9 centímetros de nieve. Algunas zonas registraron valores superiores.

Las áreas con mayor acumulación fueron Staten Island, el sur de Brooklyn y el sureste de Queens. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) anticipó condiciones peligrosas en el noreste del país. Las restricciones en Nueva York propagaron retrasos a rutas nacionales. El impacto se sintió más allá de la región.

El comisionado de NYCEM, Zach Iscol, expresó preocupación por la primera nevada significativa del periodo invernal. Señaló que no se esperaba “una tormenta mayor”. Advirtió que la nieve se fijaría en carreteras y aceras. Esto elevaría el riesgo por superficies resbaladizas.

La ciudad anunció despliegues operativos para responder al evento. El alcalde Eric Adams activó servicios como el Departamento de Limpieza. Se aplicó solución salina y se dispusieron más de 700 esparcidores de sal. Las agencias mantuvieron vigilancia activa, según declaraciones citadas.

La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) implementó medidas preventivas. Se instruyó a trabajadores a aplicar sal y despejar andenes. Los planes incluyeron trenes equipados para retirar hielo y residuos. Aun así, se anticiparon ajustes según la evolución del clima.

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