Washington, EE.UU.- El Departamento de Estado reiteró que la vigencia del pasaporte continúa siendo un requisito imprescindible para cualquier viaje internacional, especialmente porque numerosos países exigen al menos seis meses activos al momento del ingreso.

La advertencia surgió ante reportes de viajeros que desconocen esta regla, recordando que algunas naciones pueden negar la entrada si el documento está próximo a expirar, lo que impulsa a miles de personas a revisar fechas antes de programar vuelos.

En esta actualización normativa, las autoridades subrayaron que no todos los pasaportes califican para renovación, ya que ciertos documentos deben tramitarse nuevamente desde cero según la edad en que fueron emitidos originalmente.

La regulación establece que cualquier pasaporte solicitado antes de los 16 años queda excluido del proceso de renovación automática, lo que obliga a las familias a acudir de manera presencial para gestionar un nuevo documento infantil al vencer el anterior.

El portal oficial USA.gov precisó que los pasaportes de menores de 16 años tienen una vigencia de cinco años y siempre requieren un procedimiento completo, incluso si están próximos a expirar o ya superaron su período válido.

Esta regla también se aplica a jóvenes de hasta 20 años y 11 meses que aún usan un pasaporte infantil, obligando a presentar nuevamente todos los requisitos en un centro autorizado.

En contraste, los pasaportes de adulto —con vigencia de diez años— sí pueden renovarse de forma habitual, siempre que se cumplan los criterios establecidos y se presenten los formularios correspondientes.

Para quienes no califican para renovación directa, el trámite desde cero utiliza el formulario DS-11, considerado esencial para adultos primerizos, menores o cualquier documento que no reúna condiciones de vigencia.

El solicitante debe presentar evidencia física de ciudadanía, como un certificado de nacimiento, que permita comprobar identidad y origen antes de que el centro de aceptación admita el expediente.

También se exige una identificación con foto, por ejemplo una licencia de conducir, para confirmar la identidad ante el agente autorizado encargado del proceso.

Las copias del documento de ciudadanía y la identificación deben acompañarse al formulario, lo que facilita la verificación de datos durante la revisión administrativa.

Además, se debe anexar una foto reciente tipo pasaporte, tomada según los estándares oficiales, para evitar errores o retrasos en la aprobación final.

Las tarifas ascienden a USD 195 cuando se solicitan simultáneamente la libreta y la tarjeta, aunque el monto puede variar según servicios opcionales como envíos acelerados.

Todos los documentos deben entregarse en un centro autorizado, donde personal capacitado revisa formularios, confirma identidades y remite el expediente para su evaluación.

Las oficinas recomiendan verificar horarios y disponibilidad, ya que la demanda suele aumentar en temporadas de viajes, ampliando los tiempos para obtener citas presenciales.

El sistema busca asegurar que cada solicitante presente información válida y actualizada, reduciendo errores y cumpliendo con las normas que regulan la emisión de documentos de identidad.

La política de no renovación para pasaportes emitidos durante la infancia responde a controles reforzados destinados a actualizar datos biométricos y verificar identidades en etapas clave del desarrollo.

Estas medidas buscan garantizar que todos los viajeros utilicen documentos vigentes y verificados, un requisito fundamental para ingresar o salir del país sin contratiempos.

El proceso también contribuye a depurar registros, detectar inconsistencias y mantener estándares de seguridad alineados con las exigencias nacionales e internacionales.

Por ahora, el Departamento de Estado mantiene estas reglas sin cambios y continúa recibiendo solicitudes en centros autorizados, donde los expedientes se procesan conforme a los protocolos vigentes.

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