Tesoro de EE. UU. activa giro fiscal y abre nueva etapa de control a las remesas

Washington D.C., EE.UU.– El secretario del Tesoro, Scott Bessent, endureció el mensaje oficial al confirmar que el Gobierno limitará beneficios fiscales para inmigrantes sin estatus, siguiendo una orden directa del presidente Donald Trump, quien impulsa un giro más estricto en materia migratoria y tributaria.

La decisión surgió horas después de que Trump ordenara frenar de forma permanente la migración procedente de países con menor desarrollo, marcando otro paso en su estrategia de presión sobre los flujos migratorios y la asignación de recursos federales.

Bessent explicó que su equipo ajustará los principales programas tributarios reembolsables para que las ayudas queden “exclusivamente reservadas a ciudadanos estadounidenses”, una medida que redefine la manera en que el Tesoro administra incentivos para familias de bajos ingresos.

Los cambios alcanzarán porciones del Crédito por Ingreso del Trabajo (EITC) y del Crédito Adicional por Hijos (ACTC), herramientas utilizadas por millones de hogares para complementar ingresos y equilibrar el costo de vida en periodos de alta inflación.

También quedarán restringidos el Crédito de Oportunidad Americana, destinado a educación universitaria, y el Crédito por Cuentas de Ahorro, que beneficia a estudiantes y familias que buscan respaldo financiero básico.

La exclusión cubrirá a personas sin estatus migratorio y a “otros extranjeros que no califiquen”, lo que según el Tesoro reforzará un perímetro fiscal considerado prioritario dentro del nuevo enfoque federal.

Trump alimentó el debate al sugerir que un titular de residencia permanente con ingresos de 30.000 dólares anuales recibe “aproximadamente 50.000 dólares” en beneficios asociados a su núcleo familiar, un cálculo que elevó la controversia entre analistas.

El presidente vinculó la decisión con un incidente reciente en el que un ciudadano afgano hirió a dos miembros de la Guardia Nacional en Washington D.C., hecho en el que una agente falleció y que, según el Gobierno, aceleró la revisión de incentivos para extranjeros.

Organizaciones que trabajan con comunidades migrantes expresaron preocupación por el impacto inmediato en familias que dependen de créditos tributarios básicos y que podrían quedar sin apoyo mientras se definen los parámetros finales.

Al mismo tiempo, el Tesoro inició una segunda fase relacionada con el monitoreo de remesas, un flujo que superó los 72.000 millones de dólares en 2024, clave para hogares en América Latina, África y Asia.

En este punto, Bessent compartió una alerta de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), que pidió a bancos y empresas de envío reforzar la vigilancia sobre transacciones pequeñas, consideradas por las autoridades como potenciales vehículos para operaciones no autorizadas.

FinCEN advirtió que ha documentado casos en los que montos mínimos permitieron ocultar patrones sospechosos, lo que motivó un llamado a aumentar verificaciones y reportes de origen en bancos y plataformas digitales.

Aun así, el Tesoro recalcó que la mayoría de estas transferencias constituyen un sustento esencial para familias en zonas rurales del exterior, lo que obliga a equilibrar controles y acceso para evitar impactos severos en países receptores.

Por ahora, el Gobierno no ha publicado la fecha exacta de entrada en vigor de los ajustes ni los criterios que determinarán qué extranjeros quedarán excluidos, aunque Bessent adelantó que los cambios avanzan “bajo la orden presidencial” y podrían ampliarse en nuevas fases.

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