EE.UU. evalúa incluir datos genéticos en solicitudes de residencia

Washington, DC. — La propuesta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) generó amplia atención al plantear que ciertos solicitantes extranjeros podrían aportar datos genéticos como parte de los trámites para obtener beneficios migratorios en Estados Unidos.
El proyecto, divulgado este lunes en el Registro Federal, indica que el país busca ampliar la información biométrica requerida en procesos como la residencia permanente (green card), según el documento oficial publicado por la agencia.

El DHS explicó que la medida reforzaría los mecanismos de verificación ya aplicados en diversas solicitudes, permitiendo incorporar análisis especializados cuando sea necesario para confirmar vínculos familiares en expedientes específicos.
La propuesta, cuyo debate se extenderá hasta 2026, habilitaría al USCIS a solicitar datos adicionales si el caso lo amerita, con el objetivo de validar identidades, evitar inconsistencias y garantizar que cada registro coincida con la información presentada por el solicitante.

El borrador detalla que la expansión abarcaría desde peticiones familiares hasta ajustes de estatus, siempre bajo criterios técnicos y procedimientos supervisados para garantizar un manejo adecuado de la información personal.
Funcionarios citados en la iniciativa aseguran que el propósito central es fortalecer la integridad del sistema migratorio y disminuir errores detectados durante la revisión documental, especialmente en expedientes que requieren evaluaciones más profundas.
La propuesta se presenta en un momento en el que el gobierno de Donald Trump ha reiterado su interés en aumentar los controles de verificación, argumentando que estos procesos permitirían tomar decisiones más precisas al evaluar cada solicitud migratoria.

Diversas organizaciones consultadas en informes públicos han advertido que el uso de datos genéticos implica procedimientos sensibles, por lo que recomiendan establecer protocolos estrictos que garanticen privacidad, límites de acceso y almacenamiento seguro.
El DHS afirma que los solicitantes serán informados sobre el uso autorizado de los datos y que toda verificación se ajustará a los estándares vigentes, una respuesta dirigida a grupos que han expresado preocupación por posibles riesgos en el proceso.

El capítulo técnico del documento detalla que la toma de muestras solo se aplicará cuando existan razones documentadas y con tecnología certificada, incluyendo laboratorios acreditados que aseguren resultados confiables y trazables.
Expertos en movilidad internacional, consultados por instituciones académicas, consideran que la verificación genética puede resultar útil en casos complejos, aunque destacan la necesidad de garantizar transparencia total para evitar usos inadecuados.

Desde hoy inicia un periodo de comentarios públicos, donde ciudadanos e instituciones podrán presentar observaciones formales que influirán en la versión final de la regla y en la implementación de los nuevos requisitos biométricos.
A partir de esta fase, el DHS analizará cada aporte recibido para ajustar el texto normativo, un proceso que podría extenderse varios meses antes de consolidar un marco operativo definitivo.
El documento concluye que la decisión final se conocerá en 2026, tras la revisión técnica y legal correspondiente, por lo que cualquier cambio en las solicitudes migratorias dependerá estrictamente del proceso regulatorio anunciado.