EE. UU. ajusta controles para quienes no tengan REAL ID

Washington. — La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) presentó una propuesta para aplicar una tarifa de US$18 a los viajeros que lleguen a los aeropuertos sin una identificación REAL ID, documento obligatorio para vuelos domésticos desde mayo de 2025. La medida busca financiar los sistemas biométricos diseñados para validar identidades bajo estándares federales.

La iniciativa se enmarca en la Ley REAL ID, aprobada en 2005 para reforzar los controles institucionales recomendados por la Comisión del 11-S. Desde su entrada en vigor, la normativa exige que las identificaciones estatales cumplan procesos de verificación más rigurosos, un avance que continúa en fase de implementación.
La propuesta establece que, ante la ausencia del documento requerido, los pasajeros podrán optar por pagar la tarifa y utilizar quioscos especializados encargados de procesar datos biográficos y biométricos. Mediante el sistema Secure Flight, la TSA determinará la elegibilidad del viajero para continuar hacia los filtros de seguridad.

Sin embargo, el procedimiento alternativo no garantiza un acceso inmediato, ya que cada solicitud será evaluada en tiempo real. La agencia recordó que podría aplicar verificaciones adicionales, lo que aumentaría los tiempos de espera en los aeropuertos durante los procesos de identificación.
Según el aviso oficial, el permiso temporal otorgado tras el pago tendrá una vigencia de diez días y no será reembolsable, por lo que los usuarios deberán planificar sus desplazamientos con mayor precisión. Esta opción se perfila como un recurso transitorio para quienes aún no cuenten con la identificación actualizada.

La TSA reiteró que los pasaportes seguirán siendo válidos para vuelos nacionales e internacionales, mientras que las licencias tradicionales continuarán siendo útiles para conducir y realizar gestiones no reguladas a nivel federal. No obstante, la agencia enfatizó que estos documentos no sustituyen el estándar exigido en aeropuertos.
El portavoz del organismo indicó que esta modernización forma parte del cumplimiento gradual de la normativa, supervisado por la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem. El proceso incluye ampliar la coordinación con aeropuertos y agencias estatales para garantizar una transición operativa fluida.
Las autoridades explicaron que la actualización tecnológica permitirá acelerar los procedimientos mediante sistemas automatizados capaces de validar identidad y cotejar información en segundos. Este enfoque es considerado esencial para manejar el creciente flujo de pasajeros en las principales terminales del país.

La TSA informó que mantiene reuniones con operadores aéreos y administradores aeroportuarios para definir protocolos de uso, rutas de acceso y personal disponible en los módulos de verificación. Antes de fijar una fecha definitiva, se llevará a cabo una fase informativa para orientar a los usuarios.
CNN confirmó que aún se espera la determinación oficial sobre la fecha de implementación. Mientras tanto, la propuesta permanece publicada en el Registro Federal, abierta a comentarios públicos y sujeta a revisión antes de su aplicación en todo el territorio estadounidense.