Gobierno de EE. UU. refuerza la seguridad fronteriza

Washington D. C. — El Gobierno de Estados Unidos anunció la puesta en marcha de un nuevo sistema de control migratorio que transformará la forma en que las personas con visa ingresan o salen del país. La medida fue aprobada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y busca reforzar la vigilancia en aeropuertos, fronteras terrestres y puertos marítimos mediante el uso de tecnología biométrica avanzada.

A partir de ahora, todos los viajeros extranjeros, incluidos turistas, trabajadores temporales y residentes legales, serán fotografiados y verificados mediante reconocimiento facial cada vez que crucen la frontera. El objetivo es agilizar los procesos de identificación y garantizar que cada visitante sea validado con los registros oficiales del gobierno.
El procedimiento, denominado “Simplified Arrival”, sustituye los controles tradicionales y permite comparar la imagen del visitante con los datos almacenados en su pasaporte o visa en cuestión de segundos. Este proceso automatizado busca aumentar la precisión de los registros y reducir los posibles errores humanos durante las verificaciones de ingreso y salida.

De acuerdo con el DHS, el nuevo sistema tiene como propósito prevenir el uso de documentos falsificados, detectar ingresos irregulares y confirmar que las personas no excedan el tiempo autorizado de estadía en territorio estadounidense. Además, forma parte de un plan integral para modernizar los puntos de entrada del país sin generar demoras adicionales en los aeropuertos o pasos fronterizos.
El control se aplicará de forma obligatoria a todas las personas con visa, sin importar edad ni nacionalidad. Solo los ciudadanos estadounidenses podrán optar por no participar en el escaneo facial, mientras que los diplomáticos y funcionarios internacionales contarán con excepciones contempladas en los tratados y acuerdos vigentes.

En la práctica, cuando una persona llegue o salga de Estados Unidos, las cámaras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) captarán una fotografía de su rostro. Esta imagen será cotejada de manera automática con la base de datos federal, y si el sistema confirma la coincidencia, el control se completará en pocos segundos, permitiendo un tránsito más fluido.
En los casos donde la coincidencia facial no sea exacta, un oficial migratorio realizará una verificación manual, revisando el pasaporte o tomando huellas dactilares para confirmar la identidad del viajero. El DHS explicó que esta segunda revisión busca garantizar la precisión del proceso sin afectar el flujo de ingreso ni salida de personas.
Respecto al manejo de datos personales, el Departamento de Seguridad Nacional aseguró que toda la información recopilada será tratada conforme a la Ley de Privacidad de 1974. Las imágenes de ciudadanos estadounidenses se eliminarán en menos de doce horas, mientras que las de visitantes extranjeros se conservarán únicamente para fines migratorios y de seguridad nacional.

El DHS también aclaró que el sistema no recopila información biométrica adicional más allá de la fotografía facial, y que las bases de datos están protegidas bajo estándares de ciberseguridad del gobierno federal. Este enfoque busca mantener la confianza del público en la protección de su información personal.
El programa Simplified Arrival ya se encuentra activo en la mayoría de los aeropuertos internacionales de Estados Unidos y será ampliado gradualmente a todos los puntos fronterizos terrestres y marítimos. Con esta medida, las autoridades buscan garantizar una gestión más eficiente y segura del tránsito internacional, alineada con los avances tecnológicos más recientes en materia migratoria.
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