El presidente Trump reafirma respeto a los límites constitucionales de EE.UU.

El presidente Donald Trump afirmó este lunes que no tiene intención de postularse a la Vicepresidencia en 2028 ni de buscar un tercer mandato presidencial, aclarando las recientes especulaciones sobre una posible extensión de su liderazgo político.
Durante una charla con periodistas a bordo del Air Force One, tras su visita a Malasia y antes de arribar a Japón, Trump explicó que, aunque ha recibido sugerencias de algunos simpatizantes y asesores, no considera apropiado intentar permanecer más allá de los límites constitucionales.

“Estaría autorizado a ello, pero no lo haría porque es demasiado forzado. Creo que a la gente no le gustaría eso”, expresó el mandatario, descartando cualquier plan de continuidad más allá de 2029.
Trump, quien gobernó entre 2017 y 2021 y regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, señaló que sus seguidores le han pedido mantenerse en el cargo más allá del segundo mandato, pero reiteró que respetará los plazos establecidos por la ley.
Las declaraciones del presidente se producen luego de que su exasesor Steve Bannon afirmara en una entrevista con The Economist que “Trump será presidente en 2028”, lo que avivó el debate sobre una posible estrategia política de largo alcance.

El mandatario restó importancia a esas afirmaciones y subrayó que “no ha pensado en eso”, aunque destacó que actualmente registra sus mejores cifras en los sondeos desde su regreso al poder.
Trump aprovechó la ocasión para elogiar al vicepresidente JD Vance y al secretario de Estado Marco Rubio, a quienes describió como “personas con gran potencial para liderar el futuro del Partido Republicano” en el proceso electoral de 2028.

En medio del debate constitucional, juristas recordaron que la Enmienda 22 de la Constitución prohíbe a cualquier presidente ser elegido más de dos veces, mientras que la Enmienda 12 establece que quien no sea elegible para la Presidencia tampoco puede aspirar a la Vicepresidencia.

Con estas palabras, Trump buscó reafirmar su respeto a los límites constitucionales y su compromiso con la estabilidad política y económica de Estados Unidos, asegurando que el Partido Republicano seguirá unido de cara a los próximos comicios presidenciales.